Diccionario Enciclopédico para Padres Primerizos (XII): MATRONATACIÓN

MATRONATACIÓN

Descripción: Dícese de la actividad extraescolar acuática a la que los esforzados papás apuntan a sus bebés menores de dos años para complementar la actividad académica de la guardería. Dado que los bebés no flotan tanto como se les supone, es obligatorio que el padre o la madre acompañen a sus pececillos durante las sesiones.

Tipos de monitores:

Capitán O’Neil: El primer día de clase distribuye a los progenitores un estricto reglamento  militar escrito en ruso que debe devolverse aceptado y firmado (a ser posible con sangre). En el reglamento explica como tu bebé de 9 meses empezará las clases siendo un boqueroncito y saldrá convertido en todo un tiburón. Los bebés deben aprender a interpretar el lenguaje del silbato y cualquier acto de desobediencia será duramente castigado con aguadillas. Según ellos, la matronatación es un mero instrumento para aprender disciplina.

Capitán Pescanova: El primer día de clase llega con un radiocasette al hombro y las gafas de sol sobre la cabeza. Les explica a los padres de los chavales que la piscina es para divertirse, y, acto seguido, lanza al agua cuarenta colchonetas y juguetes de gomaespuma para dar comienzo a la fiesta.

Nivel de dificultad: 10/10 (para la madre)

Plano psicológico:

Lejos de la imagen de relajación total y conexión con el bebé que venden en los folletos, la matronatación es una de las situaciones de mayor estrés a las que una madre puede enfrentarse. Los bebés son bebés y obviamente no hacen nada, por lo que toda la responsabilidad sobre los ejercicios recae sobre la madre. Si el bebé no llega al pulpo amarillo, es porque no has sabido orientarle; si el bebé desobedece es porque no le has recompensado adecuadamente en el ejercicio anterior; si el bebé llora, es porque no le trasmites seguridad.

Plano físico:

Lejos de la idílica imagen de la madre embelesada meciendo al niño en el agua, la realidad es otra historia. Para empezar es obligatorio que los padres se ajusten una cincha con un trozo de corcho a la espalda. Teóricamente, esto facilita tus desplazamientos en el agua, pero en la práctica la cincha acaba subiéndose hasta los sobacos y haciéndote rozaduras.  Por si esto fuera poco, la altura del agua está pensada para una estatura que, puedo asegurar, no es la de la ciudadana media española. Para evitar que nuestra criatura se pegue unos buenos tragos y acabe con diarrea, la madre acaba desplazándose de puntillas  con las consiguientes agujetas del día después.

Nivel de peligrosidad: 10/10

El alto nivel de peligrosidad que presentan las clases de matronatación no se debe a las actividades en el vaso de la piscina, sino a lo que ocurre en los vestuarios.

Para adentrarse en un vestuario público con un bebé de nueve meses hay que tener valor. Para adentrarse en un vestuario público con un bebé de nueve meses estando embarazada de siete meses hay que ser absolutamente gilipollas.

1- En primer lugar es imprescindible salir los primeros de la piscina y echar a correr (cosa que también está prohibida) con el niño en brazos para conseguir uno de los dos cambiadores de pañal existentes.

2- Desembutir al niño-morcilla de su neopreno, intentando que todos sus miembros sigan unidos al cuerpo. Este punto incluye retirada del pañal de agua con posible sorpresa.

3- Localización de una de las pocas duchas que funcionan con agua caliente para enjuague y des-cloración oportuna tanto del niño como de la madre.

4- Intentar volver al cambiador que habías ocupado: imposible porque otra madre lo necesitará y habrá tirado tus cosas al suelo con mucho cuidado.

5- Secado y vestimenta del niño sobre banco sueco. Lloros, lamentos y rechinar de dientes del niño que acaba con la espalda en modo parrilla.

6- Secado y vestimenta de la madre, a las bravas. El poco o mucho pudor que una madre puede tener se olvida en los momentos de ansiedad, en los que lo importante es “terminar con esto cuanto antes”. Mientras la madre se viste y se arregla los pelos maldiciendo el gorro de silicona, el niño (que aún no sabe andar) probablemente se arroje de cabeza al suelo desde el banco sueco. Posteriormente gateará por todo el vestuario rebozándose en cada charquito hasta encontrar una taza del wc donde encestar sus zapatos.

7- Traslado al domicilio familiar. Segundo baño en casa para evitar infecciones por todas las amebas que el niño ha recogido de los charcos del vestuario.

8- Tras dar la merienda al pececito, tender las toallas, el neopreno, el bañador, los gorros y la madre que los parió a todos, la madre jura no volver a matronatación. Pero siempre vuelve, porque es bueno para el niño y es una actividad genial para compartir los dos juntitos que nos une mogollón.

Sinónimos: Baby-Aquagym, Tortura Acuática, Vestuario de los horrores

Frase en la que puede ser utilizada la palabra con total corrección:

Me apunté a las clases de matronatación porque me dieron plaza en la piscina municipal y salía tirado de precio… afortunadamente estaba preñada y tuve excusa para borrarme al mes siguiente.

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39 respuestas a Diccionario Enciclopédico para Padres Primerizos (XII): MATRONATACIÓN

  1. madreymas dijo:

    Jajajajajajajaja!

    Yo tuve la tentación de apuntarme… pero cuando Criatura tenía 15 meses la apuntamos a natación dentro del horario escolar de la guarde… y lleva ya media vida (suya) yendo con los amiguitos del cole.
    Aún así, una vez al trimestre, alguno de sus progenitores puede (y debe) ir a bañarse con ella, y alguna vez me toca a mí.
    Doy fe de toooooooodo lo que comentas. No me quiero ni imaginar lo que será hacerlo estando embarazadísima de otro… valiente!

    • Ja! Yo también quería que fuera con los de su guarde… pero cuando empezó el curso el niño no tenía ni un año, no caminaba, y las educadoras no podían hacerse cargo para el tema de los traslados, etc. Era requisito “dominar la marcha” (qué irónico, si hubiera sido nocturna, otro gallo hubiera cantado). El año que viene probaremos!

  2. Nerea dijo:

    Ay guapi por un día no estoy del todo contigo, aunque confieso que como siempre la descripción es buena.MI monillo va desde los 4 meses y siempre ha sido genial, eso si piscina de pago con una mesa cambiador terrible tanto para papis como mamis, hubo un periodo en el que monillo pasaba de la monitora (un encanto argentina con paciencia de santa) pero ahora con solo 24 meses, nos aventuramos a dejarle solo con ella y 3 niños más, no veas mis lagrimas acuaticas desde las escaleras viendo al fututo Ian Thorpe, y además el dia que hay piscina las siesta son de 3 horas y eso no tiene preciooooooooooo!!!!Feliz lunes hermosura

    • Sí estamos de acuerdo mujer… a pesar del post, yo disfrutaba mucho con mi Gremlin acuático y me lo pensé varias veces antes de “desapuntarme”. El niño no paraba de sonreír en el agua, y a pesar de ser el más pequeño le robaba todos los pulpos de goma Eva a sus compañeros para que su madre se sintiera orgullosa (el lo sabía).
      Además, empaticé bastante con la monitora Capitán O’Neil que nos tocó. Sus soviéticos medios de eduación piscinera me encantaban…
      Pero el embarazo realmente me mataba, y tener que irme a trabajar después de llevarlo a la piscina, con la lengua fuera, también… ¡No se puede tener todo!

  3. teresavet dijo:

    Nosotros fuimos dos días. Mi niña estaba pasando por una extraña fase de “terror de cualquiera que vaya con un gorro (de baño) puesto”. Ni te imaginas…

  4. vaninasblog dijo:

    Je, je, je…Yo al final no me apunté, pero tuve la tentación. Lo que sí hice fue natación para embarazas, y ser ballena en el agua un ratito me relajaba bastante, y eso que yo no soy muy hábil!!!

    • Eso sí… estar embarazada en el agua (sin tener que ocuparte de otro niño) es bastante relajante. Yo soy de las horteras que me compré un churro y hacía mis ejercicios en la piscina de la urbanización para escarnio del socorrista “mazao” de turno. A mi plin.

  5. chindas&vinto dijo:

    Acabas de derribarme otro mito!! Yo que les veía tan monos flotand…

    • Si monos están… son como boqueroncitos… pero cansa que no veas… Igual yo soy una floja!!! Seguro que tu hombre está dispuesto a inmolarse con mucho gusto llegado el momento. Eso sí, miedo me da!! Al mío le encantó una vez que fue, pero los horarios no eran compatibles con el trabajo.

  6. desmadreando dijo:

    Acabas de derrumbar una lágrima en mi ser por ni siquiera querer intentar esta actividad tan maternal con mi bestia. Eres mi héroe por hacerlo y embarazada. Qué cuentos nos tragamos de que esto les viene fenomenal y que es taaaan bonitol–ni se enteran mientras tú con el cloro, las agujetas y las amebas terminas acumulando cansancio para luego volver a casa a hacer las croquetas a mano, fregar el piso, clases de crochet, parque y todo trabajo mono del ama de casa—que si vas por libre con jefe a cuestas me imagino que no te da para ir a clases de matronatación 🙂

    • Yo no digo que no sea positivo, que lo será (al menos habrá mil estudios que lo demuestren, jaja), y ojalá pudieramos ir más adelante… pero para mí en aquel momento era un esfuerzo demasiado grande. No me sentí mala madre en absoluto por dejar las clases. Las cosas “extraescolares” hay que hacerlas si se disfrutan, en cuanto empiezan a suponer una carga, algo falla y hay que planteárselo

      • desmadreando dijo:

        Era broma jijiij ;)) ya me conoces lo exagerada que soy—la mala madre soy yo que la llevaré seguro a clases de natación pero de ahí a zambullir mi tipazo es otra cosa no quiero causar envidias jajaja es que en esto de la maternidad ya sabemos que se idealiza todo. Había leído tanto de la matronatación que me apetecía pero en mi Smallville no te creas que hay de eso ja! aquí se le llama natación a secas y se excluye la patria potestad jajaja y de acuerdo con lo de que las cosas extras deben disfrutarse :)) besos

  7. Mamá Baby Blue dijo:

    jajajaja… yo me lo imaginaba así y por eso pasé. Ya tengo bastante con ir a la piscina en verano. Por cierto, se merece un post toda la infraestructura que mueve un bebé para una tarde piscina. Sólo de pensarlo me da algo.

    • Jaja, un post para la infraestructura igual se queda hasta corto!! Si a esto le añades que las taquillas eran abiertas, sin candado, y tenía que hacer clasificación previa para dejar en el coche las cosas de valor (móvil, monedero, llaves)… salía de casa con una antelación como si la piscina estuviera a 100km de casa. Un dislate.

  8. Chitin dijo:

    Eres una heroína!!!! yo tenía muy claro q no me apuntaba a esa tortura ni loca!!! afortunadamente mi horario laboral y el de mi querido esposo no nos lo permitía…aún así mi querida suegra (apreciese la ironía) nos estuvo dando la lata varios meses, vino a mi rescate un reportaje sobre los riesgos de los vapores de cloro en los bebés…y fin de la cuestión!

    • Yo tenía que hacer malabarismos para llevarlo a medio día y volver al trabajo. Aunque no hubiera estado embarazada el horario era matador y creo que lo hubiera terminado dejando igualmente. Las plazas de los sábados por la mañana están más codiciadas que un abono de palco en el Santiago Bernabéu… me puse en lista de espera y me dijeron que tenía como cuarenta niños por delante. Así que, hasta que llegue Junio y abran las piscinas, el Gremlin se remoja en la bañera 😉

  9. Biguan dijo:

    Pues en el caso de mi sobrina es su padre el que la lleva a natación y los dos están encantados con la clase. Lo que no se es como va el tema del vestuario, porque cambiar a la niña entre maromos desnudos no lo veo claro. ¿Tendrán cambiador ahí también? 🙂

    • Yo era prácticamente la única madre que me metía en el agua… dato que me pareció muy curioso. En mi piscina era todo muy armonioso y familiar, las madres iban a mirar con arrobo desde la grada preparada para tal fin y los padres eran los que se remojaban con los niños. Al terminar la clase, las madres vestidas de calle acudían a recoger los pececitos y los cambiaban en el vestuario de mujeres (las muy p… eran las que me quitaban el cambiador, porque claro, cogían sitio antes). Mientras tanto, los maromos se duchaban tan tranquilamente en el vestuario masculino, estrés cero, sin pensar en nada más que en lo bien que se lo habían pasado con el niño.
      Y yo, mientras sudaba tinta, pensaba… ¿seremos los únicos gilipollas que trabajamos por la tarde?

  10. Mónica dijo:

    Mi pequeño va a nadar con su papá los viernes por la tarde, que su mamá ya se encarga de los 4 el resto de la semana. Además, mientras los otros 3 también están en la pisci con su clases. ¡¡30 minutitos para mi sola!!. Un chollo vamos…

  11. Jajaja. Pena que han quitado lo de cheque-bebé. Eso tendría que ser un sueldo Nescafé, al menos hasta que el niño tenga edad para ir a la Universidad, para compensar las secuelas psicológicas de la madre y que pueda pagarse un buen terapeuta… Besos.

    • No creo que mucha gente hiciera provisión de cheque-bebé para estos menesteres terapéuticos que comentas… jajaja. Yo creo que el impulso mayoritario era fundírselo en el belugaboo y trastos similares y luego Dios proveerá… En mi caso llegué por los pelos para el cheque del Gremlin, algo es algo!!

  12. Por Deus!! Te he imaginado con la cincha hasta el cuello, el barrigón, los sobacos heridos, los tres mil patitos y colchonetas en el agua…y he de decir que has elevado tu mito a la máxima potencia!! jajajajajaj…Hay que tener bemoles para apuntarse a eso…Yo PALMO!!!!!!!! Papa gremlin faltaba ahi haciendoos fotos, jajajaja

    • Todavía me escuecen las llagas de los sobacos. La estampa era tal cual, y encima, mi monitora con el látigo nos obligaba a sonreír todo el rato para transmitir seguridad al niño… amospordios… que todavía me duelen las comisuras, si parecía el Joker con tanta sonrisa forzada… Lo que no haga una madre por sus hijos!! jajajajjajaja

  13. paparracho dijo:

    Pues nosotros todavía no hemos llevado al guaje a matronatación, y ahora que está a punto de cumplir los dos años ya no sé si se sigue llamando así. Teníamos una imagen idílica del tema y el debate estaba más bien en si iba mamanatas o yo con él (otra cosa es de dónde íbamos a sacar el tiempo los dos, factor muy significativo que explica que lo más parecido a una piscina que haya probado sea su bañerita plegable).

    Con este post reconozco que me has quitado un poquitín las ganas, pero lo compenso con las risas que me he echado leyéndote. Mejoras con cada post… ¿dónde tienes el límite, bandida?

    Suerte con ese ensayo general y con la lectura!

    • Gracias por las flores, a las mujeres siempre nos gustan 😉
      El guaje ya es un hombrecito, y por muchos GTs que tú te tomes jamás alcanzarás mi perfil de 7 meses de embarazo así que…. vuestras circunstancias son distintas.
      Si además haces un tándem con mamanatas, uno para vestuario y otro para piscina (mola turnarse, no vale pedirse siempre agua) lo disfrutaréis (o no…) 😀

  14. Laura dijo:

    Totalmente de acuerdo con tu post!!! Martina y yo nos estrenamos la semana pasada (hoy volvemos de nuevo a la piscina) y una cosa me quedó clara: hay que ir acompañada o es un suicidio. Como Paparracho, yo también pensaba que sería todo mucho más fácil y fluido, pero ya he comprobado que el momento vestuario es una actividad de alto riesgo, yendo sola. Por cierto, me has pisado el post porque este jueves pensaba hablar de esto mismo, ainsssss 🙂

    • Es que Martina también es muy peque todavía… Yo es que no sabía dónde ponerlo!! Y que el niño acabara reptando por el suelo de un vestuario me parecía menos positivo para su desarrollo que toda la clase previa, jajaja.
      Y ni pisar ni no pisar… tú escribe que me va a encantar leerlo 😉

  15. Yolandica dijo:

    Por razones como las que has explicado tan bien y porque en mi casa multiplicaba por dos (todo sea dicho) me abstuve de llevar a mis peques a natación. Aprendieron con tres años a flotar y con cuatro a defenderse y este verano perfeccionarán estilos. Hasta entonces hicieron lo que todos los bebés en el agua, bañarse con mamá o papá y disfrutar del remojo 🙂

  16. porfinyomisma dijo:

    Hay una poderosa razón por la cual no he llevado a mis hijos a tal actividad: me tiré dos años metiéndome a diario en una piscina con 6 crios con síndrome de down y sus mamás…incluso con una barriga de 8 meses!! Siempre había una mama que no podía meterse y evidentemente el suyo era para mí….
    Luego las observaba en el vestuario…. Eso disuade a cualquiera…

    • Jo, en mi piscina no había comodín de nadadora del público… si te hubiera pillado yo a ti por banda El Gremlin ahora dominaría el estilo mariposa ¡Cachis!
      Y completamente de acuerdo… el mito de la cámara indiscreta en el vestuario femenino se caería para siempre si a algún zopenco le pusieran una grabación de mamás con bebés desenfundando neoprenos y pañales de agua… jajaja

  17. Jurrrrrrrrrrrl!!!!! Miedito me da la experiencia, querida… apunto por si algún día me toca ese tren del terror que describes como ser madre. Eso sí, las risas que me he echado leyendo el son una terapia “in advance” de conejos (o eran 00s??)…

    Yo tuve al mejor monitor en casa: mi padre!!! Con él aprendimos los cuatro el estilo mariposa submarina en un plis… Niñ@ que primero vuela y luego va al agua a; saco paco, oiga!! Tragas agua como un carbón (cómo molan los anagramas!!!), pero aprendes a nadar sí o sí. El instinto de supervivencia es lo que tiene!!!

    Ahora que lo pienso, igual no es tan buen monitor… Pero nada más que ver la cara que ponía mi madre compensaba el cubata de ácido hipocloroso al que nos invitaba el muy… @#~€|€¬!!!

    Gracias por el rato!!!!

    • Eso era cuando los malos padres lo eran de verdad… Y no las mariconadas por las que nos critican ahora. Eso lo haces ahora en una piscina y el socorrista te denuncia a los servicios sociales.

      (lo de mal padre va con cariño, que el tuyo será de los buenos el mejor y más te vale tenerle preparado un buen regalo el día 19, con esas manitas de artista!)

      • Jejejejeje!!! Mi padre era tan, tan, tan malo que enseñó a toda mi pandilla de pequeña a nadar (bueno, un par de ellas sí que sabían). Era tan, tan, tan malo (de los de entonces) que aún hoy esas niñas de mi pandilla, y yo misma, recordamos esos días con unas buenas carcajadas!!!

        Estoy contigo. Hoy lo denunciarían a los servicios sociales; pero nosotros tuvimos suerte 😉 (bueno, y él también…).

        Pues no sé qué regalarle!!! ¿Le tejo una corbata????!!!! Jejejejejeje!

  18. Ufffff, yo llevo más de un año yendo y genial, pero el momento vestuario ME MATA!!!!
    Yo también siento una envidia de las malas malísimas x las mamás/papás q sólo chapotean felizmente y luego encasquetan al pequeño escurridizo al otro para q le vista… Yo salgo todo los días con chorretones de sudor…

  19. Sia dijo:

    Nunca he tenido valor ni tiempo, soy de las que trabaja de sol a sol y llega justito para la hora del baño. Ahora el mayor ya va a clase de natación, pero el solito sin daños colaterales. El verano pasado lo tirábamos a la piscina “a la brava” y cuando conseguía sacar la cabeza y respirar decía: “ota ves” Como en los 80, sin piedad.
    El momento vestuario lo visualizo y tiemblo. Te admiro, yo no habría pasado de la primera clase.

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